En realidad, que los profesores de Informátic estemos en una situación tan penosa no es culpa de los profesores de las demás especialidades, pero mucho menos de nosotros mismos. La Junta de Andalucía, con objetivos propagandísticos, ha convocado oposiciones con gran cantidad de plazas de Informática, sin tener una previsión de futuro de dónde y para qué iba a destinar a tantos profesores de la especialidad. Si a eso unimos el trato discriminatorio que nuestra especialidad sufre en el reglamento de organización y funcionamiento de los institutos, sin ni siquiera un departamento propio, nos encontramos con un profesorado especialmente inestable y prácticamente sin participación en sus centros.

¿Mejorar nuestra situación supondría hacerlo a costa de otros? Nosotros pensamos que no. Y si alguien así lo cree, posiblemente se deba a que actualmente se ha autoatribuido competencias que en conciencia no le corresponden, como por ejemplo las horas de la asignatura de Informática, y le fastidiaría tener que volver a las horas que realmente le corresponden por su especialidad.

Siempre nos dicen que, con lo que nosotros pedimos, lo que vamos a causar es que salgan desplazados muchos profesores de Tecnología. Pero lo que realmente pretendemos es evitar que sigan saliendo nuevas plazas y vacantes de otras especialidades cada vez que se requiera cubrir docencia de Informática y servicios relacionados con las TIC, tal y como expresamente provoca y promueve a) el vacío legislativo existente actualmente con la asignatura “TIC” del Bachillerato; b) con la no atribución de la coordinación TIC; y c) con la doble atribución de la “Informática” de 4º de ESO. Obviando esto es como se consigue una normativa cuyo efecto es la contratación, absurda por completo, de nuevo profesorado de Tecnología (sin formación probada en Informática) cada vez que surgen nuevas tareas y funciones de Informática, lo cual perjudica la calidad educativa que recibe el alumnado sin razón alguna para ello.

Cabe resaltar que las Administraciones no sacan una vacante cuando hay sólo 5 o 6 horas o cuando hay otro profesor afectado por falta de horario que acepta esas materias, por lo que una nueva plaza de Informática saldrá únicamente cuando surja dicha vacante debido a traslados, jubilaciones, creación y crecimiento de centros…, y por supuesto con protección del profesorado ya existente y nunca a costa de su desplazamiento.

Es decir, aunque el decreto estableciese una atribución exclusiva para Informática de nuestras asignaturas, eso no obligaría de ninguna manera a que en un centro donde hay 5 horas de informática, se enviase a un profesor de Informática, pero sí evitaría que en un centro en el que haya horario suficiente de Informática se enviase un profesor de Tecnología para cubrirlo, lo cual, insistimos, con la legislación actual es posible (legal).