La Consejería de Educación ha publicado el documento de propuestas para la nueva organización de los institutos de educación secundaria que pretende someter a debate en el próximo Congreso de Málaga. Aunque recomendamos, por supuesto, su completa lectura, os vamos a pedir especial atención a los artículos 74 y siguientes. Veamos cómo ha ido evolucionando el tema, para que a nadie se le escapen las intenciones de la Junta de Andalucía.

  • El reglamento orgánico de los centros (ROC) actualmente vigente está reflejado en el DECRETO 200/1997, de 3 de septiembre, siendo una normativa LOGSE. Con el cambio a la LOE, está pendiente la publicación en BOJA de un nuevo reglamento, que es lo que actualmente está en marcha.
  • Allá por enero de 2009 se filtró un documento donde aparecía redactado un nuevo ROC con noticias muy preocupantes para toda la comunidad educativa, especialmente en lo referente a los departamentos didácticos.
  • La Consejería de Educación, ante el aumento de las protestas, llegó a decir que tal documento no era de su autoría, sino que ésta correspondía a la Asociación de Directores de Instituto de Andalucía (ADIAN), cuando resultaba evidente que mentían.
  • En abril de 2009 la Consejería habilitó en su web una plataforma para que toda la comunidad educativa opinara sobre diversos aspectos referentes al ROC. Tanto sindicatos como diversas asociaciones criticamos la evidente orientación de las preguntas para obtener cierto tipo de respuestas, obviando otras preguntas incómodas.
  • En mayo, dentro del plazo, la AAPRI envió a la Consejería un documento de propuestas al ROC perfectamente fundado donde defendía los cambios que debe incluir el nuevo ROC para no mantener en una situación de desprecio e inferioridad a la materia y el profesorado de Informática.
  • Ahora, en noviembre de 2009, la Consejería redacta el documento que ahora nos ocupa, donde no sólo ahonda en lo expuesto en el primer documento "filtrado", sino que lo agrava, al menos en dos aspectos: la agrupación de departamentos y el poder de los directores para hacer y deshacer a su gusto en prácticamente todos los ámbitos de los centros. Éste es el documento que se debatirá en el Congreso de Málaga del próximo fin de semana.

Ante esto, la AAPRI quiere exponer lo siguiente:

  1. Estamos indignados y hartos por los métodos que utiliza la Consejería de Educación para ofrecer una falsa imagen de diálogo y consenso (primero con una plataforma para aportaciones y luego con un Congreso para debatir el nuevo documento). ¿Alguien se cree que el actual documento es el resultado de las aportaciones del profesorado y los sindicatos en la plataforma? ¿Alguien se cree que el Congreso de Málaga va a servir para otra cosa que para adoctrinar a los asistentes sobre las bondades del nuevo reglamento, y no para debatirlo y refutarlo?
  2. Estamos indignados y hartos de que se le dé tanto bombo a las "tecnologías de la información y la comunicación" y luego no queden reguladas en ninguna parte, y todo quede al arbitrio de los directores de los centros y/o el jefe del departamento de "formación e innovación educativa", a pesar de tratarse de un plan estratégico y de que constantemente se suceden noticias en nuestra sociedad que denotan una baja formación de la ciudadanía en temas informáticos que les lleva a navegar desprotegidos y a merced de los fraudes telemáticos. El nuevo reglamento declara como deber del profesorado "el conocimiento y la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación como herramienta habitual de trabajo en el aula", sin preguntarse en ningún momento cómo va a asegurar ese conocimiento y esa utilización óptimamente, ni tampoco por qué eso es un deber y no un derecho. ¿Nos van a decir los políticos a todos  nosotros cómo debemos dar las clases? ¿Y cómo puede ser un deber si no proporcionan los medios para ponerlo en práctica?
  3. Estamos indignados y hartos de que nuestras asignaturas no sólo no se nos atribuyan nunca, sino que se nos den constantemente largas desde la Consejería de Educación, al mismo tiempo que vemos, literalmente, el siguiente texto en el nuevo reglamento: "Cuando en un instituto se impartan materias o módulos profesionales que o bien no están asignados a un departamento por la normativa vigente, o bien pueden ser impartidos por el profesorado de distintos departamentos y la prioridad de su atribución no esté establecida por la legislación correspondiente, la dirección adscribirá estas enseñanzas a uno de dichos departamentos de coordinación didáctica". ¿No sería más lógico establecer estas atribuciones en la legislación, en vez de añadir este agujero negro en el reglamento? ¿No da la impresión de que no piensan atribuirnos jamás nuestra asignatura, y que quedará para siempre al gusto del director y sus amistades?
  4. Estamos indignados y hartos de que nuestra opinión como profesionales docentes no pueda ser defendida en los ETCP de los institutos en los que, por ley, no tenemos departamento. Ahora, con la nueva distribución de departamentos, el ETCP se convertirá en un equipo donde casi todos los miembros han sido nombrados a dedo por el director, por lo que se asegura una unanimidad en todas las decisiones, por supuesto al gusto del director que les puede cesar. Ya no se volverá a hablar de temas pedagógicos ni organizativos, sino presumiblemente doctrinarios y de seguimiento borreguil de los dictámenes de la Consejería de Educación.
  5. Si el ataque a las especialidades es entendido de igual manera por el resto de los compañeros, y se convoca una huelga en toda la secundaria, la AAPRI la secundará y animará activamente a todo el profesorado a hacer lo mismo. No podemos quedarnos parados una vez más ante los ataques de la Administración a la línea de flotación del sistema educativo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*